Una carta para ti
Soy Leidy y quiero decirte que…
…mereces tomarte ese rato solo para ti. Sin culpa. Sin pedir permiso. Sin justificarlo.
Que un día complicado se hace más ligero cuando entras por esa puerta, te quitas el peso del mundo de encima y, durante 45 minutos, solo te ocupas de quererte.
Que cuidarte no es un lujo: es la forma más bonita de decirte “estoy aquí, me importo, me elijo”.
Que tus uñas, tus pestañas, tus cejas —cada detalle que cuidamos— son pequeñas declaraciones de amor propio. No por gustarle a alguien. Por gustarte tú.
Que mimarte en casa también cuenta: una ducha más larga, una crema con calma, una llamada a la amiga que te hace reír. Todo suma.
Que si hoy no puedes con todo, está bien. Mañana también. Y pasado. Lo único urgente es seguir adelante, a tu ritmo, con tu fuerza.
Y que cuando necesites parar y respirar, aquí tienes tu casa. La mía. La de Leidy. Un sitio para volver a ti.
— Con cariño,
Leidy